No quiero verme condicionado por mi entorno

No quiero verme condicionado por mi entorno

víctimas del significado del condicionamiento cultural

La sección anterior de este capítulo se centró en el tipo de aprendizaje asociativo conocido como condicionamiento clásico. Recordemos que en el condicionamiento clásico, algo del entorno desencadena un reflejo de forma automática, y los investigadores entrenan al organismo para que reaccione ante un estímulo diferente. Ahora pasamos al segundo tipo de aprendizaje asociativo, el condicionamiento operante. En el condicionamiento operante, los organismos aprenden a asociar un comportamiento y su consecuencia ([enlace]). Una consecuencia agradable hace más probable que ese comportamiento se repita en el futuro. Por ejemplo, Spirit, un delfín del Acuario Nacional de Baltimore, da una voltereta en el aire cuando su entrenador hace sonar un silbato. La consecuencia es que recibe un pez.

Un estímulo incondicionado (como la comida) se empareja con un estímulo neutro (como una campana). El estímulo neutro acaba convirtiéndose en el estímulo condicionado, que provoca la respuesta condicionada (salivación).

El psicólogo B. F. Skinner vio que el condicionamiento clásico se limita a los comportamientos existentes que se provocan de forma refleja, y no explica los comportamientos nuevos, como montar en bicicleta. Propuso una teoría sobre cómo se producen estos comportamientos. Skinner creía que el comportamiento está motivado por las consecuencias que recibimos por la conducta: los refuerzos y los castigos. Su idea de que el aprendizaje es el resultado de las consecuencias se basa en la ley del efecto, que fue propuesta por primera vez por el psicólogo Edward Thorndike. Según la ley del efecto, es más probable que se repitan los comportamientos que van seguidos de consecuencias satisfactorias para el organismo, y es menos probable que se repitan los comportamientos que van seguidos de consecuencias desagradables (Thorndike, 1911). Esencialmente, si un organismo hace algo que produce un resultado deseado, es más probable que lo vuelva a hacer. Si un organismo hace algo que no produce el resultado deseado, es menos probable que lo vuelva a hacer. Un ejemplo de la ley del efecto está en el empleo. Una de las razones (y a menudo la principal) por las que acudimos al trabajo es porque nos pagan por ello. Si dejamos de cobrar, es probable que dejemos de ir, aunque nos guste nuestro trabajo.

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habituación

Cada uno de nosotros ha experimentado el condicionamiento cultural. No importa de dónde seas, el condicionamiento cultural es un proceso de adaptación normal que nos ayuda a convivir. Y comienza en el momento en que naces.

En mi trabajo como coach y consultor transformacional, me he dado cuenta de que las creencias culturalmente condicionadas son un poderoso motor de nuestro comportamiento. Pero, en un mundo en el que los viajes, las deslocalizaciones y las interacciones globales son ahora la norma, no podemos asumir que las perspectivas y los comportamientos a los que estamos acostumbrados son los adecuados para cada situación o entorno. Por lo tanto, debemos ser conscientes de nuestro condicionamiento y de cómo nos afecta para poder decidir qué funciona, qué no y cómo queremos utilizar esa información a la hora de tomar decisiones sobre nuestras vidas. Así que vamos a explorar el condicionamiento cultural, sus efectos y lo que podemos hacer al respecto.

Cada uno de nosotros opera dentro de un entorno que consta de muchos tipos de culturas y subculturas, algunas de las cuales se superponen. Por eso los hermanos pueden crecer en el mismo hogar y compartir muchas de las mismas experiencias, y sin embargo entrar en el mundo como adultos con perspectivas completamente diferentes. Cada persona absorbe las culturas que le rodean a través de una lente diferente y las interpreta a su manera.

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5 pasos del condicionamiento cultural

Cada uno de nosotros ha experimentado el condicionamiento cultural. No importa de dónde seas, el condicionamiento cultural es un proceso de adaptación normal que nos ayuda a convivir. Y comienza en el momento en que naces.

En mi trabajo como coach y consultor transformacional, me he dado cuenta de que las creencias culturalmente condicionadas son un poderoso motor de nuestro comportamiento. Pero, en un mundo en el que los viajes, las deslocalizaciones y las interacciones globales son ahora la norma, no podemos asumir que las perspectivas y los comportamientos a los que estamos acostumbrados son los adecuados para cada situación o entorno. Por lo tanto, debemos ser conscientes de nuestro condicionamiento y de cómo nos afecta para poder decidir qué funciona, qué no y cómo queremos utilizar esa información a la hora de tomar decisiones sobre nuestras vidas. Así que vamos a explorar el condicionamiento cultural, sus efectos y lo que podemos hacer al respecto.

Cada uno de nosotros opera dentro de un entorno que consta de muchos tipos de culturas y subculturas, algunas de las cuales se superponen. Por eso los hermanos pueden crecer en el mismo hogar y compartir muchas de las mismas experiencias, y sin embargo entrar en el mundo como adultos con perspectivas completamente diferentes. Cada persona absorbe las culturas que le rodean a través de una lente diferente y las interpreta a su manera.

el condicionamiento operante

El conductismo surgió a principios del siglo XX y se convirtió en una fuerza importante en la psicología estadounidense. Defendido por psicólogos como John B. Watson (1878-1958) y B. F. Skinner (1904-1990), el conductismo rechazaba cualquier referencia a la mente y consideraba el comportamiento manifiesto y observable como el objeto propio de la psicología.

Durante décadas, el conductismo dominó la psicología estadounidense. En la década de 1960, los psicólogos empezaron a reconocer que el conductismo era incapaz de explicar completamente el comportamiento humano porque dejaba de lado los procesos mentales.

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El conductismo, también conocido como psicología conductista, es una teoría del aprendizaje basada en la idea de que todos los comportamientos se adquieren a través del condicionamiento. El condicionamiento se produce a través de la interacción con el entorno. Los conductistas creen que nuestras respuestas a los estímulos del entorno dan forma a nuestra acción.  El comportamiento puede estudiarse de forma sistemática y observable independientemente de los estados mentales internos.

El aprendizaje puede producirse a través de asociaciones.  El proceso de condicionamiento clásico funciona desarrollando una asociación entre un estímulo ambiental y un estímulo natural. En los experimentos clásicos del fisiólogo Ivan Pavlov, los perros asociaron la presentación de comida (algo que desencadena de forma natural y automática una respuesta de salivación) con el sonido de una campana, al principio, y luego con la visión de la bata blanca de un asistente de laboratorio. Al final, la bata de laboratorio por sí sola provocó una respuesta de salivación en los perros