Hormonas de la corteza suprarrenal

Hormonas de la corteza suprarrenal

la glándula suprarrenal y el corazón

La corteza suprarrenal es la región exterior y también la parte más grande de la glándula suprarrenal. Está dividida en tres zonas separadas: zona glomerulosa, zona fasciculata y zona reticularis. Cada zona es responsable de producir hormonas específicas. También es un lugar secundario de síntesis de andrógenos[2].

La corteza suprarrenal comprende tres zonas o capas principales que están reguladas por distintas hormonas, como se indica a continuación. Esta zonificación anatómica puede apreciarse a nivel microscópico, donde cada zona puede reconocerse y distinguirse de las demás en función de sus características estructurales y anatómicas[3].

La capa más externa, la zona glomerulosa, es el lugar principal de producción de aldosterona, un mineralocorticoide. La síntesis y la secreción de aldosterona están reguladas principalmente por el sistema renina-angiotensina-aldosterona. Las células de la zona glomerulosa expresan una enzima específica, la aldosterona sintasa (también conocida como CYP11B2)[4][5] La aldosterona es en gran medida responsable de la regulación a largo plazo de la presión arterial. [6] Los efectos de la aldosterona se producen en el túbulo contorneado distal y en el conducto colector del riñón, donde provoca un aumento de la reabsorción de sodio y un aumento de la excreción de potasio (por parte de las células principales) y de iones de hidrógeno (por parte de las células intercaladas del conducto colector)[6] La retención de sodio es también una respuesta del colon distal y de las glándulas sudoríparas a la estimulación del receptor de aldosterona. Aunque la producción sostenida de aldosterona requiere la entrada persistente de calcio a través de canales de Ca2+ activados a bajo voltaje, las células aisladas de la zona glomerulosa se consideran no excitables, con voltajes de membrana registrados que están demasiado hiperpolarizados para permitir la entrada de canales de Ca2+[7].

función suprarrenal

Los trastornos (o enfermedades) de las glándulas suprarrenales son condiciones que interfieren con el funcionamiento normal de las glándulas suprarrenales[1]. Los trastornos suprarrenales pueden causar hiperfunción o hipofunción, y pueden ser congénitos o adquiridos.

La glándula suprarrenal produce hormonas que afectan al crecimiento, el desarrollo y el estrés, y también ayuda a regular la función renal. Las glándulas suprarrenales constan de dos partes, la corteza suprarrenal y la médula suprarrenal. La corteza suprarrenal produce mineralocorticoides, que regulan el equilibrio de la sal y el agua en el organismo, glucocorticoides (incluido el cortisol), que desempeñan un gran número de funciones en el organismo, y andrógenos, hormonas con una función similar a la de la testosterona[2] La médula suprarrenal produce epinefrina (adrenalina) y norepinefrina (noradrenalina)[2] Los trastornos de la glándula suprarrenal pueden afectar a la producción de una o varias de estas hormonas.

dolor en la glándula suprarrenal

La médula suprarrenal (en latín: medulla glandulae suprarenalis) forma parte de la glándula suprarrenal [1] y está situada en el centro de la glándula, rodeada por la corteza suprarrenal. [Es la parte más interna de la glándula suprarrenal, formada por células cromafines que secretan catecolaminas, incluyendo epinefrina (adrenalina), norepinefrina (noradrenalina) y una pequeña cantidad de dopamina, en respuesta a la estimulación de las neuronas preganglionares simpáticas[1][2].

La médula suprarrenal está formada por células de forma irregular agrupadas alrededor de los vasos sanguíneos. Estas células están íntimamente relacionadas con la división simpática del sistema nervioso autónomo (SNA). Estas células de la médula suprarrenal son neuronas postganglionares modificadas, y las fibras nerviosas autonómicas preganglionares se dirigen a ellas directamente desde el sistema nervioso central. La médula suprarrenal afecta a la disponibilidad de energía, a la frecuencia cardíaca y a la tasa metabólica basal. Investigaciones recientes indican que la médula suprarrenal puede recibir información de los centros cognitivos de orden superior de la corteza prefrontal, así como de las cortezas sensoriales y motoras, lo que da credibilidad a la idea de que existen enfermedades psicosomáticas[3].

localización de las glándulas suprarrenales

La función de las glándulas suprarrenales en el cuerpo es liberar ciertas hormonas directamente en el torrente sanguíneo. Muchas de estas hormonas tienen que ver con la forma en que el cuerpo responde al estrés, y algunas son vitales para la existencia. Ambas partes de las glándulas suprarrenales -la corteza suprarrenal y la médula suprarrenal- desempeñan funciones distintas y separadas.

El cortisol es una hormona glucocorticoide producida por la zona fasciculada que desempeña varias funciones importantes en el organismo. Ayuda a controlar el uso que el cuerpo hace de las grasas, las proteínas y los hidratos de carbono; suprime la inflamación; regula la presión arterial; aumenta el azúcar en sangre; y también puede disminuir la formación de huesos.

Las glándulas suprarrenales producen hormonas en respuesta a las señales de la glándula pituitaria en el cerebro, que reacciona a las señales del hipotálamo, también situado en el cerebro. Esto se conoce como el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal. Por ejemplo, para que la glándula suprarrenal produzca cortisol, ocurre lo siguiente:

Esta hormona mineralocorticoide producida por la zona glomerulosa desempeña un papel central en la regulación de la presión arterial y de ciertos electrolitos (sodio y potasio). La aldosterona envía señales a los riñones, lo que hace que éstos absorban más sodio en el torrente sanguíneo y liberen potasio en la orina. Esto significa que la aldosterona también ayuda a regular el pH de la sangre mediante el control de los niveles de electrolitos en la sangre.