Frutas que bajan el colesterol

Frutas que bajan el colesterol

Dieta para el colesterol

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La alimentación tiene un impacto directo en muchos aspectos de su salud, incluida la salud del corazón. Ciertos alimentos pueden mejorar sus niveles de colesterol y, a su vez, reducir el riesgo de enfermedades cardíacas. Mantener el colesterol en un rango normal eligiendo alimentos saludables para el corazón le ayudará a llevar una vida más sana.

Además de ser una buena fuente de proteínas de origen vegetal y de minerales como el hierro y el magnesio, las judías son una gran fuente de fibra. En particular, las judías son ricas en fibra soluble, que se disuelve en el agua para formar un material gelatinoso cuando pasa por el tracto digestivo. La fibra soluble es conocida por reducir el colesterol, concretamente el LDL o colesterol «malo».

Cuáles son los peores alimentos para el colesterol alto

En el estudio participaron dos grupos de personas de comunidades budistas de Taiwán, donde se fomentan las dietas vegetarianas. Alrededor del 30% de los más de 130.000 participantes eran vegetarianos, es decir, no comían carne ni pescado. Su edad media era de 50 años y ninguno había sufrido un accidente cerebrovascular.

Durante el seguimiento, que duró entre seis y nueve años, los vegetarianos tenían sólo la mitad de riesgo de sufrir un ictus que los no vegetarianos. Esto fue así incluso después de que los investigadores ajustaran los factores de riesgo conocidos, como la presión arterial alta, los niveles elevados de colesterol y triglicéridos, y la diabetes.

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Cómo reducir el colesterol y los triglicéridos

Pequeños estudios parecen indicar que beber zumo de granada podría reducir el colesterol, pero en general las pruebas son contradictorias. Se cree que el zumo de granada podría bloquear o ralentizar la acumulación de colesterol en las arterias de las personas con mayor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas.

Como muchos zumos de frutas, el zumo de granada contiene antioxidantes, especialmente polifenoles. El zumo de granada contiene antioxidantes en niveles más altos que muchos otros zumos de frutas, y contiene casi tres veces más antioxidantes que el té verde o el vino tinto. Se cree que los antioxidantes aportan varios beneficios para la protección del corazón, como la reducción del colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL o «malo»).

El zumo de granada suele ser seguro si se toman algunas precauciones. Compruebe la etiqueta para asegurarse de que está bebiendo zumo de granada puro, y no una mezcla de zumos que contiene azúcar añadido. El azúcar añade más calorías al zumo, lo que reduce sus beneficios para la salud del corazón.

Como debería hacer con cualquier suplemento herbario o dietético, hable con su médico sobre el zumo de granada antes de empezar a tomarlo regularmente como suplemento. El zumo de granada puede provocar efectos secundarios peligrosos cuando interactúa con determinados medicamentos de venta con receta, como el anticoagulante warfarina (Coumadin, Jantoven) y los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA), como captopril (Capoten), enalapril (Vasotec), lisinopril (Prinivil, Zestril) y ramipril (Altace).

Lo que reduce el colesterol rápidamente

El colesterol elevado de las lipoproteínas de baja densidad (LDL o «malo») es un factor de riesgo claramente establecido para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares (ECV). Se ha demostrado que reducir el LDL con medicamentos y/o cambios en el estilo de vida disminuye el riesgo de ECV. Sin embargo, el grado de reducción del LDL sigue siendo controvertido.

Las directrices actuales elaboradas por la Asociación Americana del Corazón, el Colegio Americano de Cardiología y otras organizaciones profesionales recomiendan reducir los niveles elevados de LDL a 70 miligramos por decilitro (mg/dL) en personas con ECV de alto riesgo. Sin embargo, estudios recientes han sugerido que el riesgo de ECV puede seguir disminuyendo a medida que se reducen las LDL más allá de estos objetivos, lo que lleva a algunos cardiólogos a creer que nuestras directrices actuales no son lo suficientemente agresivas. A otros les preocupa que reducir demasiado las LDL pueda resultar perjudicial.

El LDL es un componente clave de muchas hormonas y de todas las membranas celulares, que permiten a las células comunicarse entre sí. Estudios anteriores habían planteado la preocupación de que reducir demasiado el LDL pudiera interferir con las funciones celulares normales, especialmente en los órganos que tienen mayores concentraciones de lípidos, como el cerebro y los órganos reproductores. Y se ha informado de un ligero aumento del riesgo de osteoporosis y de hemorragias cerebrales en pacientes tratados con dosis elevadas de estatinas.