Alcachofas con jamon y patatas

Alcachofas con jamon y patatas

Barigoule de alcachofa – bruno albouze

Medir 3/4 de taza de queso, reservar, espolvorear 1/2 del queso restante por encima. Repetir las capas una vez con las rodajas de patata, el jamón, los puerros, las alcachofas y el queso. Cubrir con las rodajas de patata restantes, el jamón, los puerros y los corazones de alcachofa.

Bata el caldo y los siguientes 4 ingredientes en una cacerola pequeña a fuego medio hasta que la harina se disuelva. Llevar la mezcla a ebullición. Cocinar hasta que esté suave y espesa, removiendo a menudo, unos 3 minutos. Verter sobre el gratinado. Espolvorear 3/4 de taza de queso por encima. Cubra el gratinado con papel de aluminio. Cubra el centro para evitar que el queso se pegue.

Sandra lee – oreganata de tomates y alcachofas

Este entrante procede de La Rioja y Navarra, regiones en las que abundan las alcachofas y los cerdos se dan un festín en el terreno fértil. Combinar dos productos de la tierra resulta un éxito, ya que el plato sigue teniendo un sabor terrenal y una preparación sencilla.

Calentar el aceite en una sartén mediana a fuego medio-alto. Añade el jamón serrano; cocínalo hasta que esté crujiente, unos 5 minutos; retíralo con una espumadera; resérvalo. Añada las alcachofas a la sartén; cocínelas hasta que se doren por todos los lados, unos 10 minutos. Agregue el ajo, cocine hasta que esté fragante, revolviendo ocasionalmente, aproximadamente 1 minuto más. Sazone la mezcla de alcachofas con el adobo.

Sandra lee – alcachofas recubiertas crujientes

La alcachofa es una hortaliza rica en fósforo, hierro y calcio, con vitaminas A, B y C y y baja en calorías. Admite un sinfín de preparaciones. En esta ocasión las haremos guisadas, con patatas, pero también se pueden hacer con arroz, guisadas con limón e incluso fritas. Y las hojas exteriores se pueden utilizar para preparar el caldo depurativo que nos enseñó Mayra.

Alcachofas con patatas y jamónImprimir recetaGuardar esta receta Inicia sesión para guardarUna receta muy sencilla, con ingredientes que solemos tener en casa. Las alcachofas están tiernas, las patatas en su punto y todo ello bañado en una sabrosa salsa en la que el jamón cobra protagonismo.IngredientesPreparación

Pavo asado, alcachofa y blanco de jeana

Recuerdo mi primera alcachofa cuando era probablemente una adolescente – estaba más intrigada por los diferentes pasos que implicaba comerla, que por su sabor.    Todo lo que podía probar era la salsa de mantequilla de limón en la que seguía sumergiendo las duras hojas exteriores, sólo para raspar la carne con mis dientes superiores.    Me gustaba el sabor de la alcachofa, pero sin la salsa de mantequilla de limón, no me interesaba realmente.    Me encantaba cuando se acababan todas las hojas, y te quedabas raspando el centro peludo para exponer el maravilloso corazón.    Lo cortaba en triángulos y mojaba cada trozo en la salsa de mantequilla de limón para disfrutarlo plenamente.

Cuando me gradué en la universidad, no podía esperar hasta la primavera porque era cuando las alcachofas aparecían en los mercados.    Me comía dos para cenar, con un poco de pan crujiente, y quedaba completamente satisfecha.    Cuanto más mayor me hacía, menos necesitaba la salsa de mantequilla y limón.    Ahora me encanta comer alcachofas solas: el sutil sabor a nuez y la cremosidad de la carne me atraen tanto que es todo lo que necesito.